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Mayor visibilidad, más derechos: caravanas migrantes y visas humanitarias en México

Publicado el 27 de enero de 2021
por Daniela Gutiérrez Escobedo en BLOG NEXOS-EL COLEF "OBSERVATORIO MIGRANTE"

México tiene una larga historia como país de ingreso y tránsito de miles de personas provenientes de Centroamérica que cada año ingresan de manera irregular a su territorio, la mayoría como vía para llegar a Estados Unidos. Entre enero de 2010 y noviembre de 2020, más de 1?300?000 personas migrantes fueron detenidas por el Instituto Nacional de Migración (INM), de las que el 86?% provenía solamente de Guatemala (37?%), Honduras (35?%) y El Salvador (14?%).

Según datos oficiales, en el año 2019, México detuvo a 154?419 ciudadanos de estos tres países, lo que representa el 25?% de las detenciones hechas en los mismos casos, el mismo año, por la patrulla fronteriza de Estados Unidos; esto es, 607?774 personas. La evidente disparidad entre el número de migrantes provenientes de Guatemala, Honduras y El Salvador detenidos por ambos países puede deberse, entre otros motivos, a la utilización de rutas invisibles en lugares indómitos, o de medios ilegales y peligrosos que presuntamente garantizan a las personas migrantes no ser identificadas por las autoridades mexicanas.

Sin embargo, en 2018, las mujeres y los hombres provenientes de estos países abandonaron la invisibilidad que envuelve a la individualidad de su tránsito, para reclamar en la colectividad una forma más digna y segura para desplazarse. Las caravanas migrantes, que comenzaron como movimientos para visibilizar la crisis migratoria y de derechos humanos en la región centroamericana —como las caravanas de madres de migrantes desaparecidos o la caravana del Vía Crucis o del refugiado—  podrían considerarse hoy el nuevo modelo migratorio de la región mesoamericana.

Cifras de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la prensa sugieren que alrededor de 50?000 personas han conformado las más de diez caravanas migrantes que han intentado ingresar a México en los últimos dos años. La última de ellas, en días recientes, demostró que las y los migrantes no se detienen por la pandemia, sino que ésta agudiza las causas que los obliga a salir de sus países de origen.

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